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Me da mucho gusto reunirme esta tarde nuevamente con integrantes, amigos y aliados de la Fundación Mexicana para la Salud, ahora con motivo de la puesta en marcha de esta campaña "Escucha a tu Cuerpo". Creo que la campaña viene en un momento flindamental; estamos celebrando en este 2003 los 60 años del sistema contemporáneo de salud en México, el cual se fundó en 1943, y lo estamos haciendo en medio de una de las reformas más profundas que se han intentado hacer, desde la época en que el doctor Soberón fue secretario de Salud, consistente en tres grandes retos que tenemos que enfrentar: el reto de la equidad, el reto de la calidad y el reto de la protección financiera. El reto de la equidad porque seguimos teniendo grandes diferencias en nuestros niveles de salud en los distintos grupos de la población y tenemos que cerrar esas brechas. El reto de la calidad porque la población nos demanda no sólo buena calidad técnica sino buen trato, un trato digno a las personas, a los pacientes. La protección financiera porque cada vez más, con los crecientes costos de la atención, estamos enfrentando el indeseable efecto de familias que pueden llegar a empobrecerse por el hecho de pagar por su salud. Son nuestros tres grandes retos y en todos ellos estoy convencido que la comunicación tiene un papel muy relevante que jugar. En estos 60 años, desde que se formó nuestro sistema actual de salud, hemos vivido una de las transformaciones sociales más importantes; estamos en medio de una profunda transición de la población; cada vez tenemos más personas de edad avanzada en nuestro país; hemos revolucionado la situación de la mortalidad en México, todavía hace 25 años casi la mitad de las muertes que ocurrían en un año dado era en menores de cinco años, y hoy este porcentaje es de 4 por ciento. Hemos reducido la mortalidad infantil de manera dramática, enfrentado con mucho éxito enfermedades infecciosas que a lo largo de los siglos ocasionaron literalmente millones de muertes en nuestro país. Llevamos medio siglo sin viruela, 11 años sin polio y sin difteria, 7 u 8 años sin una muerte por sarampión. Pero en el campo de la salud somos víctimas de nuestros propios éxitos y justamente el triunfo que ha dado la salud pública en nuestro país de haber logrado el control y en muchos casos la eliminación completa de enfermedades infecciosas, hace que ahora enfrentemos una patología mucho más compleja y más costosa: las enfermedades crónico-degenerativas. Nosotros podemos pensar en las enfermedades infecciosas como enfermedades trasmisibles porque se trasmiten de una persona a otra, pero las otras enfermedades como el cáncer, los problemas del corazón, de salud mental, si bien no son trasmisibles en el sentido clásico, si son trasmitidas a través de mensajes de comunicación y de estilos de vida que no promueven la salud. Por eso es que en esta reforma tan importante que está llevando a cabo el gobierno del presidente Fox para poner a nuestro sistema de salud al día y a la vanguardia, es fundamental que contemos con las herramientas de la comunicación y de la información al público. De hecho, si vemos por qué tuvimos esa revolución de la salud durante el siglo XX, toda la evidencia apunta a que el factor central fue el conocimiento. El conocimiento en salud toma cuerpo en tres formas: el conocimiento que se traduce en tecnologías específicas, mejores vacunas, mejores antibióticos y medicamentos en general; dos, el conocimiento que se traduce en mejor toma de decisiones por aquellos que formulamos las políticas de salud y poder saber exactamente cuáles son nuestros problemas prioritarios para así tomar las acciones que han demostrado ser más exitosas. La tercera forma en que el conocimiento se traduce en mejor salud es el que se internaliza y se traduce en conductas, si las personas se lavan las manos es por todo el avance del conocimiento que nos permitió establecer la causa microbiana de muchísimas enfermedades; si la gente altera incluso sus prácticas sexuales es por la evidencia de las formas de transmisión del SIDA y de otras enfermedades de transmisión sexual; si las personas empiezan a hacer ejercicio o cambian sus hábitos alimenticios es por ese conocimiento sobre el factor que estos hábitos tienen en la salud y si la gente deja de fumar es por el conocimiento que tenemos de que el tabaquismo mata. Es el único producto que tomando la dosis indicada, está garantizado que producirá la muerte del consumidor. El conocimiento fue el gran motor de la revolución de la salud que vivimos en el siglo XX y seguramente seguirá siéndolo en el siglo XXI. Parte de la cultura moderna se trasmite a través de los medios de comunicación tanto impresos como electrónicos. Claramente hay veces que esos medios pueden usarse para promover hábitos dañinos, en ese sentido quiero destacar el gran avance que tuvimos a partir del primero de enero de este año en nuestro país, en donde finalmente se eliminó por completo la publicidad del tabaco en medios electrónicos. Quiero señalar que fue un acuerdo al que se llegó en una negociación responsable con la industria tabacalera, pero que particularmente los medios electrónicos, las empresas de medios, sobre todo de televisión, mostraron una gran solidaridad, porque si bien esto representó una reducción de sus ingresos, estuvieron dispuestos a acatar este acuerdo que se había logrado no solamente para que México esté a la altura de los países más desarrollados, donde desde hace varias décadas no hay publicidad en medios electrónicos, sino también porque creo que de manera muy clara los medios electrónicos se sumaron a la noción de que nada es más importante que la salud de la población. Igualmente en materia de publicidad de alcohol hemos transferido nuestro énfasis a la adopción de códigos de ética y de esquemas autorregulatorjos. Recientemente, en presencia del señor Presidente de la República, en la residencia oficial de Los Pinos, se firmaron los convenios con el Consejo de Autorregulación para que la publicidad de alcohol promueva el consumo responsable de estas bebidas y no el consumo que es dañino a la salud. De manera que la conciencia sobre estos efectos nocivos y la necesidad de que la propia industria se sume a los esfuerzos están ahí, está ahí esa conciencia ya evidenciada en estos acuerdos, en estos cambios importantes que sin duda van a tener un efecto benéfico sobre la salud de la población. Para nosotros, por ejemplo, el tema de cambio de hábitos, incluyendo el consumo de tabaco, en el sistema de salud no es un lujo que podamos darnos simplemente con el cambio en el perfil de enfermedades. O tomamos acciones para prevenir las enfermedades o simplemente no habrá forma en los años próximos, de financiar los costos de la atención médica que generan las enfermedades provocadas por alguno de estos productos, especialmente el tabaco. Hoy en día, el Instituto Nacional de Salud Pública estima en alrededor de 30 mil millones de pesos los costos anuales para atender las consecuencias del abuso del tabaco. No solamente se trata de eliminar los mensajes que promueven algunos hábitos dañinos, sino también de ver el lado positivo y lograr que se desate todo el potencial que tienen los medios de comunicación en la promoción de hábitos saludables. En este sentido se ha avanzado mucho sobre el conocimiento que tenemos. Las prioridades sobre los modelos de cambio de comportamiento aseguran que la adopción de conductas saludables es un proceso que podemos estudiar, que podemos entender, los individuos pasan por diversas etapas hasta que el nuevo comportamiento se internaliza y se vuelve parte del quehacer cotidiano. De aquí la importancia de hacer campañas profesionales, como esta que hoy está presentando la Fundación Mexicana para la Salud, y poder multiplicar su efecto para que logremos ese cambio perdurable en las conductas saludables. De
hecho, un reciente estudio de la Organización Panamericana de la
Salud muestra el efecto multiplicador de los medios, por cada persona
que obtiene información sobre su salud directamente de un médico,
de una enfermera, por cada una de ellas dos reciben información
a través de la radio y 15 a través de la televisión,
de manera que el efecto multiplicador que tienen los medios electrónicos
es realmente fundamental, y en términos del costo-beneficio de
nuestras inversiones en promoción de la salud, no hay duda que
la presencia de mensajes profesionalmente elaborados, con alta calidad,
repetidos y sostenidos a lo largo del tiempo en medios electrónicos,
es posiblemente una de las inversiones más efectivas con las que
contamos. Para lograr esta apropiación del mensaje debemos contar con la evidencia que permita comprender los valores culturales del público objetivo, a fin de que el mensaje sea congruente con la gran visión del mundo que tiene ese público objetivo. Hoy, además, estamos disfrutando como nunca en la historia de México de una enorme libertad en la transmisión de información y de comunicación hacia la población, como parte de la democracia que actualmente existe. Hoy, en los medios se abordan temas económicos, políticos, sociales y también de salud que hasta hace algunos años se preferían evitar. Hemos roto muchos tabúes en algunos temas que podemos hoy abordar y esta apertura creo que ha permitido que el sector salud pueda transmitir mensajes con mayor libertad, mensajes más directos que tengan una mayor penetración en el auditorio, con más y mejores resultados en las estrategias de cuidado y de promoción de la salud. La amplia cobertura y la credibilidad convierten a los medios de comunicación en espacios estratégicos para la difusión de mensajes del sector salud. La Secretaría de Salud reconoce el trabajo que desempeñan tanto los esfuerzos de promoción de salud como la transmisión de mensajes en los medios masivos de comunicación para proteger y promover esa salud. Por ello, se han puesto en marcha diversos programas de información y comunicación que tienen como objetivo motivar la creación de una cultura preventiva, que ya no es un lujo que podamos darnos. O nos ponemos delante de las enfermedades del siglo XXI o no vamos a tener la capacidad para simplemente estar reaccionando con el tratamiento, tenemos que adoptar una estrategia agresiva de prevención y de promoción de la salud. En México paulatinamente los mensajes que el sector salud transmite a la población a través de los medios de comunicación han venido transformando su enfoque, vemos a la protección de la salud como una tarea compartida donde participan y trabajan de la mano el gobierno, la sociedad civil, las empresas y los propios medios de comunicación masiva en la conformación de una cultura preventiva sólida, que es realmente una preocupación de todos. Para las empresas no hay duda del efecto que la prevención tiene en elevar la productividad, de crear ambienteS laborales mucho más estables, no solamente en los aspectos de salud fisica, sino de salud mental. La aparición de nuestras nuevas enfermedades que hoy tenemos que enfrentar, enfermedades como el cáncer, los problemas del corazón, el VIH/SIDA, los problemas de adicciones y de salud mental, nos obligan a adoptar estrategias innovadoras en donde toda la sociedad una sus esfuerzos junto con el gobierno. Por eso las campañas como la de "Escucha a tu Cuerpo", tienen tanta importancia. Hemos ido perfeccionando nuestros mensajes, muchos de ellos son temas de conversación. Los datos de esta encuesta inicial que acabamos de conocer ratifican esa aceptación que tiene la población de mensajes directos que vayan promoviendo la salud. Por todo ello quiero subrayar la gran importancia de esta campaña para nosotros. Por el lado de la Secretaría de Salud y del gobierno, no tenemos duda de que esta es una estrategia fundamental de la mayor trascendencia, hemos logrado ya unificar a distintos sectores, por ejemplo en las campañas de tabaco y alcohol, pero necesitamos ampliar esa unidad en los mensajes positivos que promuevan la salud. Les agradezco mucho la oportunidad de acompañarlos esta noche en la presentación de la campaña "Escucha a tu Cuerpo", tenemos altas expectativas y sabemos que va a ser una campaña sumamente exitosa que va a seguir contribuyendo al avance de programas de Salud de nuestro país. Una vez más FUNSALUD muestra esta gran capacidad de convocatoria y de innovación, es una institución que a lo largo de 18 años se ha ubicado, se ha posicionado como una institución que sabe conjuntar lo mejor de la filantropía con el espíritu de innovación y con una gran capacidad de convocatoria, alrededor de un sólo tema, que es la salud y que finalmente es uno de estos temas que nos unifican, está en el interés de todos vivir en un México más sano y por eso le damos la bienvenida a los esfuerzos que desde la sociedad se dan para lograr ese objetivo compartido. Muchas
gracias y muchas felicidades.
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