Entrevista realizada por José Arturo Ruíz
Agosto, 2002

 

¿Cuál es su diagnóstico sobre la salud en el estado?

Raúl Piña : Se mantienen buenos indicadores comparativos a la media nacional. Lo más importante es la mortalidad infantil, una tasa de cuatro, por debajo de la media nacional. También están otros indicadores en lo que respecta al promedio de vida de la población, a tuberculosis, SIDA y a la vacunación, en la cual tenemos una de cobertura arriba del 98% de la población susceptible. Hemos mantenido cierta estabilidad a pesar de los recortes al presupuesto, que han afectado más en las áreas operativas. Tenemos una cobertura universal en el estado, certificada, y eso ha permitido mantener bajo control padecimientos endémicos de la región: lepra, dengue, cero cólera y dengue hemorrágico.

¿Cómo han enfrentado el recorte del presupuesto?

MAC: Existe la amenaza de tener que cerrar unidades. Hoy en día estamos trabajando duro, aquí ya tiene algún tiempo el nivel 7, el de los pensionistas, en el hospital general de Culiacán y se está llevando también a otros hospitales con el fin de obtener recursos de la gente que sí puede pagar. Esos recursos podrán ser aplicados a algún otro hospital y podremos brindar atención de calidad. Tenemos también el proyecto de las farmacias. En hospitales de segundo nivel se ofrece el servicio de farmacia al público con los mejores precios. Estamos echándole todos los kilos, insistiéndole al secretario en que vamos a trabajar arduamente con lo del Seguro Popular. Nosotros sentimos que hubo una transferencia de recursos, por más que la federación nos diga que no fue así, pues le quitan a la fase del ramo 33 para dárselo al Seguro Popular. Ese recorte tan fuerte fue para obligar a los estados a que le entren a esa gran estrategia.


¿Cómo ven la recepción y las expectativas de la gente en Sinaloa en torno al Seguro Popular?

MAC: Apenas el día de 14 de agosto empezamos a afiliar familias, y la verdad es que lo hicimos con muy poco tiempo, pues sólo una semana antes empezamos con la promoción. Inicialmente se va a trabajar en Culiacán y después lo vamos a aterrizar en los Mochis, Mazatlán y Guasave, a fin de obtener experiencia, tanto de la promoción como de la afiliación y capacitarnos para ir a otros municipios.
Acabo de ir a dos reuniones y la gente lo ve muy bien, no con recelo. Sin embargo, aunque la federación nos diga que aumentarán los recursos que vamos a recibir, tanto del subsidio que nos da la federación como lo de las cuotas de las familias, pensamos que el Seguro Popular (SP) no es la gran estrategia para obtener recursos frescos. Por ejemplo, el hospital de Culiacán es el que proporciona más servicios de atención de tercer nivel, se hacen transplantes y cosas más complejas; tenemos alrededor de un 90% de recuperación con base en cuotas pagadas por la gente.
Además, por más que se insista en que hay que afiliar personas sanas, que vayamos a las escuelas o con los padres de familia, pensamos que los primeros que se van a afiliar son gente enferma, y no propiamente de alguna de las 78 intervenciones que ofrece el SP, sino de enfermedades crónico-degenerativas, de presión alta, o que llega a urgencias. En todo caso se tratará de personas que tienen que pasar a piso. Es por eso que decimos que vamos a enfrentar un problema político, pues la gente se va a sentir engañada, por más que le demos una carta con los derechos y obligaciones de las 78 intervenciones.

¿Existe alguna resistencia de la clase media por el prepago?

MAC: Viéndolo desde la óptica de la población que no tiene recursos, creemos que el SP sí va a ser un exitazo, pues es muy bueno para la población. Yo a todas las reuniones que he ido vengo encantada, porque la gente ya no va tener que hacer gastos catastróficos en salud, como señala el Dr. Julio Frenk. Pero viéndolo desde la otra óptica de los trabajadores de la salud, sí vemos la dificultad de enfrentar ese reto, de darle a la población todo lo que necesita, porque ya haciendo cuentas no nos alcanza.

¿Cuáles serían las cuotas mínima y máxima a pagar?

MAC: La más baja sería de $240 pesos al año. La que menos va a pagar es la población de Progresa, tenemos línea abierta para toda esa población. Utilizando el padrón Progresa, si ellos aceptan y pagan, ya no tenemos que investigarlos mucho.
La cuota máxima es de alrededor de $6,000 pesos al año, y se puede pagar en dos emisiones, pero para este año se va pagar solamente la parte proporcional.

¿Qué pasará con la población que no está inscrita en el Progresa, ni en el Seguro Popular, va seguir siendo población abierta?

RP: Ahí es en donde entra la promoción y sensibilización a la población, porque muchas veces no estamos acostumbrados a este tipo de acciones, de hecho esto es algo novedoso en el país. Por ejemplo, una persona que ve cuanto le cuesta una consulta, un medicamento, simplemente con la cuota que tiene que pagar cubre los primeros gastos, y ya todo lo demás viene por aportación del gobierno.



¿Qué otros aspectos del Seguro Popular les preocupan?

MAC: No se ha definido qué tipo de recibo vamos a darle a la gente, ni qué tipo de documentos hay que trabajar en las unidades. Todo eso, cada quien lo está haciendo de manera diferente. Por ejemplo los recibos unos los hacen del estado y otros como si fueran de la SSA.

RP: Para hacer una evaluación seria deberíamos tener números, ya dejarnos de opiniones. Pero todavía esa parte está muy verde por parte de la coordinación nacional, pues no nos han dicho ni qué formato se va a utilizar, ni cómo evaluar y medir.

¿Cambiando de tema, cómo funciona su nuevo sistema de distribución de medicamentos?

LA : Partimos del problema de todos los estados, el desabasto en nuestras unidades, una mala planeación en las compras, medicamentos caducos, etcétera. Hemos empezado por cambiar desde el término almacén, que ahora llamamos Centro de Distribución. Nosotros queríamos que en cuanto llegará la mercancía fuera mandada a las unidades. En esa línea desaparecieron los almacenes jurisdiccionales, física y administrativamente, pues en ellos perdíamos el rastro de los medicamentos. Para conocer los movimientos del medicamento en las unidades médicas, mensualmente se envían personal desde el centro de distribución estatal a cada una de las unidades, estamos hablando de 200 unidades fijas.

¿Cómo detectan la demanda de medicamentos?

LA: Cada vez que va personal del centro de distribución a la unidad se levanta un inventario. Por ejemplo, yo fui el 2 de enero y levanté el inventario y regresé el 5 de febrero y levanté otro. Entonces por diferencias conocemos los consumos de ese periodo. Incluimos esta información en nuestro sistema de evaluación, donde capturamos mes a mes las existencias de los centros. Por otro lado tengo lo que le estoy mandando al centro, entonces por diferencia conozco la demanda. Aparte la información es mensualizada por claves, con tres indicadores.
Creamos una red de distribución a través de rutas. Nos dimos cuenta de que las compras de medicamentos tuvieron una caída enorme, entonces compramos menos. En una primera fase lo que hicimos, fue que la dirección médica junto con los médicos de las unidades elaboraron un promedio de consumo mensual de las 69 claves, hicieron los talleres, para llegar a un promedio de consumo mensual. Antes no teníamos datos históricos, ahora ya tenemos una base de datos del año pasado. Reunieron aquí en el centro de distribución todos los sobrantes, se recopiló y ahí lloramos porque todo estaba caducado, gástale aparte para quemarlo, entonces la parte alegre de esa primera fase fue volver a surtir correctamente, redistribuimos. Ya que se hizo esta primera fase, hemos estado cambiando los procedimientos porque es un camino medio inédito.

¿Contrataron nuevo personal?

LA: Sí, un chofer y un médico, también aquí es otra ventaja, otro valor agregado, porque en ocasiones la gente del almacén no sabía nada. Este mes empezamos a hacer supervisiones, aprovechamos la ida al centro para dejar medicamentos y aparte el médico revisa ciertas acciones en la unidad. Por ejemplo, el médico revisa las hojas a diario para ver cuántas consultas hubo y qué se recetó, nos estamos basando en el sistema integral de evaluación que desarrollamos para cambiar la parte de supervisión a auditoria.

¿Ese sistema integral de evaluación es desarrollado por el estado?

MAC: No, es nacional y se presentó en una reunión del Consejo Nacional de Salud, la primera de esta administración federal.

¿Han pensado en un sistema de evaluación, de distribución y seguimiento por medio de recursos informáticos más avanzados que puedan reducir costos?

LA: Lo que pasa es que estos años, y sobre todo este, han sido los más duros presupuestalmente. La única solución es conseguir financiamiento externo.

¿Han pensado en usar una red de distribución privada?

LA: Una de las ventajas de no utilizar las redes privadas es que al mandar al médico a la unidad estoy haciendo la supervisión además de asegurarme de que las unidades sean visitadas una vez al mes sin costo adicional. Obviamente hemos encontrado con el problema de la ausencia de los pasantes lo cual en ocasiones genera un caos. Por eso también se trata de tener más obligado al pasante a que no salga tanto.

¿Qué es lo más atractivo del sistema integral de evaluación impulsado por ustedes?

MAC: Se llama integral, porque está integrando varios sistemas como el SISPA, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica, el Sistema Nacional de Vacunación, la Semana Nacional de Salud, todos integrados en un solo sistema. Se encontraban aislados y no los teníamos nosotros, sino la parte médica en el área de control y prevención de enfermedades y los otros estaban en planeación. Lo que se hizo fue juntar todos en uno solo y ese sistema sostiene todas las fórmulas, todos los indicadores que se incorporaron del centro de abasto, los de Progresa, del PAC, los que nos dicen en México que tiene que estar ahí; cada indicador tienen su formula. El mismo sistema se alimenta de todos los sistemas.

LA: Es el concepto del sistema integral de evaluación por una parte y ese concepto lo pasamos a una aplicación informática, lo ventajoso ahí, es que las formulas son operables por el usuario.

LA: La ventaja también de no hacerlo a mano, es que nos permite no manipular las cifras, así se hace un poquito más imparcial. Lo único que hacemos es darle formato, pero no capturamos absolutamente nada. Así, si en algo no estás de acuerdo, tú tienes la manera de solucionarlo. Lo pusimos en cada una de las máquinas de todo lo que es oficina central en la red y cada quién saca sus informes y se auto-evalúa.

MAC: Con todos los indicadores y el avance de los diferentes servicios que se proporcionan, como seguimiento de acciones y metas, se puede calcular por mes, por trimestre o por año, como uno lo quiera.

RP: Hay fechas de cortes, en las cuales a mitad de periodo se ratifica o rectifica la información, cada estado debe de tener dentro de su razón de casos los que reporta México y los que tienen ellos, debe haber congruencia.

¿Qué ventajas encuentran en la descentralización?

MAC: Aunque a veces sentimos que no hay tal descentralización, es cierto que ya estábamos un poco sueltos con el ramo 33, ya teníamos mucha autonomía para hacer cosas. Antes no podíamos aplicar lo del nivel 7, lo del proyecto de farmacia, lo del programa nuevo de distribución y abasto. Y ahora ya no tenemos medicamentos caducos, durante un año dejamos de comprar medicamentos. Los recogimos en el nivel central y empezamos a darlo a las unidades que realmente lo requerían. Tenemos un centro de distribución muy sofisticado que acabamos de inaugurar. La ventaja es que podemos hacer muchas cosas, por ejemplo como el sistema de evaluación del que hablaba Lourdes, lo del proyecto de farmacias, muchas cosas están permitidas. La desventaja es que la descentralización se dio con determinadas plazas y recursos, pero ya no nos han dado más. La federación argumenta que el estado es el responsable después de la descentralización para afrontar todo lo que venga, y el estado dice "no, porque recibí los servicios en crisis, no puedo responder".

¿Qué pasó con los recursos humanos?

MAC: No ha cambiado nada.

LA: Del personal homologado, no somos ni de aquí ni de allá, hay una falta de identidad muy grave, aparte de que cuando se dio el proceso de descentralización teníamos un déficit de recursos humanos muy grande, entonces arrastramos una serie de plazas que no responden ni la federación ni el estado. Y el estado nos dice, exijan a la federación, y la federación señala que el estado es el responsable después de la descentralización, ninguno de los dos responde.

¿Podemos decir que la descentralización obstaculizó el crecimiento de la plantilla laboral?

MAC: Sí, porque nosotros hemos crecido mucho en hospitales, hay 6 más después de la descentralización, y no nos han dado ni una plaza, ni para gastos operativos.

¿En qué otro aspecto ha impactado la descentralización?

MAC: Lo que yo siento que afectó a todos los niveles fue la falta de control hacia las entidades. Desde que antes había todos los documentos rectores con los que trabajábamos en las entidades, cada quién está haciendo a su manera las cosas y es bueno y malo, porque captan información. Se perdió algo que se me hacía muy bonito, la normatividad pareja para todos.

Pero las normas oficiales mexicanas siguen existiendo.

LA: Nada más debería de ver como está la norma, por ejemplo, el programa de cólera me dice: "tienes que tener tantos sueros vida oral almacenados en el centro de distribución" según la norma, por si ocurre un desastre, y los cuenta el administrador, y dice para qué tanto, ¿nada más para tenerlos almacenados ahí? Si tengo el programa de diarreas, entonces es una contradicción, pero así dice la norma. No me refiero solamente a normas oficiales, podemos hablar de un hospital con tantas camas, y no hay nada. Por ejemplo hace poco la coordinación nos pidió información que no tenía ni pies ni cabeza, yo les decía a ellos, ¿por qué no se apoyaron en la dirección general de obras?

¿Quieren agregar algo más acerca de las ventajas y desventajas de la descentralización?

RP: Hay que ir valorando las cuestiones de cómo el gobierno quiere seguir monitoreando cada uno de los estados. La posición de la centralización en ocasiones si es favorable porque se rige todo a nivel nacional, pero ya el estado no tiene autonomía para una toma de decisión para enfocar los recursos y acciones que realmente requieren en un momento determinado. La cuestión de estar todos a un mismo tenor es importante, en ocasiones las políticas inciden en la descentralización y centralización, y en ocasiones ve uno los pros y contras tomando en consideración el escenario en el que uno se encuentra.

MAC: Pues la desventaja fue que nos adentraron a la descentralización, pero sin recursos posteriores adicionales, a partir del 2002 no hay plazas. Lo que nos dice aquí el Secretario es que si nos resolvieran el problema de las plazas, resolveríamos toda la problemática, porque así todas las cuotas de recuperación se iban a utilizar donde deben utilizarse, fortalecer infraestructura; hoy con las cuotas de recuperación estamos pagando los contratos.

LA: Hacemos una precisión en cuanto a la fuente de financiamiento. Antes casi todo era por la fase del ramo 33 y recursos adicionales de PAC y Progresa, ahora será que toda la población abierta tenga el SP, entonces los mayores recursos tendrían que ser centralizados.

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